La mierda de la tuya
Notaba como toda la sangre me llegaba a la cabeza. El reflejo del cristal me mostraba como mi alteración, mi indignación, mi descontento se había apoderado de mi cara, ahora roja totalmente de ira. Como si fuera a explotar en cualquier momento. Como si fuera un arma de autodefensa.
Pero aun así, pequeña, no me sacaste de mis papeles. Tu personaje no me llega a la suela del zapato, y mi dirección, totalmente diferente a la tuya, tiende hacia otro camino, apostando por el bien común. Algo no común en ti.
Pues tu música es una puta mierda
“La mierda de la tuya”