
Hará unos días termine de ver la segunda temporada de True Blood. Podría hablar de Sangre fresca, su traducción al español, pero lo cierto es que la he visto de principio a fin en inglés. Con subtítulos, pero en inglés.
| Nota FilmAffinity: 10 – Excelente
Me lance a verla por una razón muy simple, esta realizada por Allan Ball, el creador de A dos metros bajo tierra. Y después de aquella obra de arte, como no iba yo a negarme a ver otra producción suya.
Creo que me he tragado las dos temporadas sin enterarme, de hecho se me han hecho bastante cortas. Y esto se debe, claro está, a la ingeniosa trama, a los personajes bien perfilados, a la música, a los efectos especiales… Y sobre todo, a la nueva magia de los vampiros (ahora todo va de vampiros).

La trama inicial es bastante conocida: Los japoneses han creado una bebida que sustituye a la sangre y por ello estos seres se quieren incorporar a la sociedad. Un coctel acompañado de buenas interpretaciones, buenos físicos, sexo, drogas y mucha imaginación.
Ahora en España se está publicando la segunda temporada, y yo ya me la he visto completa. Así que me toca buscar una sustituta, estoy probando con Mad Men.