Titanic

Supongo que sería la segunda o la tercera vez que fui al cine cuando vi Titanic en Zamora. Yo tenía por aquel entonces unos once años, y me quede totalmente fascinado con aquella película.

Me sentí tan pequeño delante de aquella gran pantalla, que hacía gigante aquel trasatlántico, y partícipe de esa gran historia de Amor. Por eso, cuando ayer comprobé, que volvía a provocar en mi esas emociones, salí contento de la sala.

Contento de ver como todavía hay historias que me emocionan, que te hacen romper a llorar en medio de una muchedumbre que está igual que tu, sintiendo como una lagrima se desliza por la mejilla mientras que escuchas…

Él me salvo, de todas las maneras que se puede salvar a una persona.

¿Merece la pena ir al cine a verla en 3D? Merece la pena ir a verla al cine, ya sea en 3D o sin el. Pero, yo que la he visto más de 15 veces, está película no se ven en ningún lado mejor que en el cine.

El bautizo de Mar

El pasado sábado fue uno de los días más importantes de mi vida: Me convertí en padrino!

Fue un día muy especial por muchos motivos, pero sobretodo, porqué dos amigos míos han confiado en mi para convertirme en el padrino de su hija. Muchas gracias Shere y Sergio por vuestra confianza.

Me levante, me puse guapo para la ocasión, y me fui directo a casa de Shere para grabar la preparación del bautizo. Y fue en ese momento en el que me sacaron esta foto, foto que por cierto, me encanta…

Para mi ser padrino es algo muy importante. Es ser, después de los padres, la persona que más se preocupe en que Mar llegue a ser una buena persona. Y eso es todo una responsabilidad! Pero, lo voy a hacer con tanta ilusión!

Carta desde el Rio Riazor

Un millón de años antes de que aparecieras, tal vez pude conocer a alguien como tú. Pero alguien que no supo saltar, al menos sin mirar, a este abismo de la distancia.
Después de habernos visto miles de veces en estas dos conversaciones, me pregunto que ha sido de mí. No te sabría decir si estas hablando conmigo, o soy un simple espectador entre tu y alguien que usurpa mi identidad.

Y me encantaría que siguieras sumando horas de búsqueda y captura en tu cama, de esas tantas veces en las que nunca hemos quedado. No puedo seguir negando algo que no paso, ni en tu habitación, ni en mi propia destrucción.

No quiero más frio que el que me puede dar la espera de tu llamada en este mes de Enero. No sabría decirte que es lo peor de que nadie este. Si es peor que no estés tú o no este yo. O que a la vez estemos dos.

Solo quise volar, salir, escapar, no sé muy bien como definir estas ganas de huir de una realidad que no me pertenece. En la que me intento camuflar como animal en peligro de extinción. ¿Y que quieres que haga cuando me encuentro con alguien como tu? Alguien como yo.

No desharé la maleta, y seguiré esperando en la orilla de nuestro rio. No necesitas más que saber nadar a contracorriente, ¿Fácil, no? Vuelve, hazlo por mí, lo necesito. O mejor aún, hazlo por ti, ahí afuera no encontrarás nada mejor. Todo se pudre.

Tras el estreno de 016

Tumbado en la cama, con la pierna izquierda en alto, 48 horas después de haber compartido con nuestros amigos, con nuestros familiares, y sobre todo con nuestro pueblo quisiera poder dejar unas palabras en este blog que ya tengo casi abandonado.

Este post va dedicado a mis chicos, a mis amigos, a los que son mis compañeros en MASARTE.

En primer lugar a Aitor que ha sido mi ayudante de dirección. Eres impresionante, sabes que me encanta contar contigo en cada proyecto que haga. Eres un tio muy grande, y poco a poco te he visto creciendo en el escenario. No dejes de crear en el escenario.

En segundo lugar a “la segunda ayudante de dirección”. A  Sandra. Eres espontánea, directa, segura de ti misma, en pocas palabras una gran mujer para la edad que tienes. El domingo te comiste el escenario, no dejes de hacer teatro.

Cristina… Lo más importante, muchas gracias por confiar tanto en mi, por compartir tanto de ti misma. Has defendido de la mejor manera posible un papel tan difícil como es el de hacer de chica maltratada.

Bueno Diana. Me ha encantado sacarte tu parte más “Choni”, que hayas podido perder la vergüenza y que te hayas llevado en el bolsillo al público con tu encanto.  No ha sido fácil, pero lo has hecho genial.

Pilar, cuando en el ensayo general minutos antes del estreno, te emocionaste, se me rompió el corazón. Confié en ti porque tienes algo que trasmite, algo que emociona, que llega… Lo hiciste fantástico, así que no te derrumbes por tus nervios, que siempre que quieras brillarás.

Christian, que te voy a decir tio, que me ha encantado conocerte. Al principio estaba cagado porque no encontrábamos un protagonista, pero en cuento te conocí supe que eras grande. Los desayunos, tu humor, tu gran corazón, vamos que has ganado un amigo!

Y esto es para todos… tenemos que seguir trabajando, seguir creciendo, mejorando, luchando por compartir lo que hacemos. Pero lo que conseguimos el domingo con tan poco tiempo y tanta presión es para sentirse orgullosos. Yo lo estoy de vosotros! Os quiero :)

La mano en el fuego

Ayer mi iPod me lanzo un tema contra el cuello. Con los ojos bien abiertos escuché:

La mano en el fuego / así te sigo el juego / me quemo siempre por ti / he renunciado al cielo / me arrastro por el suelo.

Miré a ese aparato que cuando lo pones con la dichosa “reproducción aleatoria” siempre te hace alguna putada. Ahora

me mira sonriente diciéndome: “Te has vuelto a equivocar poniendo la mano en el fuego”

A punto de cumplir los 25 años me hace gracia repasar las veces que he puesto mi mano en el fuego por apoyar a una persona, y las veces que me he quemado.

Lo más gracioso, es lo ingenuo que puedo llegar a ser, que encima siempre pienso que esa persona nunca me fallaría.

La mano en el fuego / y ya veremos luego / no lo hago solo por mi / y no me voy a arrepentir.

Pero no me voy a cansar de equivocarme, de apoyar a la gente que piense que tiene razón (porque tú la llevabas), aunque luego me vuelvan a decepcionar. Por lo menos yo seguiré siendo yo. Y no seré las ruinas que dejan los años que pasan, por mucho que algunos llamen madurez.

Hizo ayer una semana

Hizo ayer una semana desde que me ocurrió algo muy extraño. Podría decir que necesario, podría decir que comprensible. 

Caminaba por la calle dirección a ningún lugar cruzándome con gente que ni quería conocía. Cuando a la altura de un portal de grandes azulejos verdes un niño de unos 10 años me saludo. No me llamo por mi nombre, aunque lo intentó. 

No sé que luz vi en aquel chaval, que comenzó a contarme su vida, que olvidé lo que tenía que hacer y me senté en el bordillo a escucharle. Me hablo con total sinceridad: de lo que quería ser de mayor, de su relación con los demás, de cuantos sobresalientes le iban a poner, incluso hizo alarde de haberse equivocado dos veces en su vida. 

Si tu supieras cuantas te quedan… – Pensé yo. 

De repente se levanto el camal del pantalón hasta dejar descubierta la rodilla izquierda y me enseño una herida que le había cicatrizado pero le había dejado marca. 

Entonces, me pregunto si se le quitaría.

 Yo repetí el mismo gesto que él, y le enseñe mi rodilla izquierda, y le contesté que no.

Perdona… ¿Tienes fuego?

Aquella tarde Martín decidió equivocarse por primera vez. Todavía cuando me lo cuenta, se sonroja.

Sentado,  en la terraza del Café Español,  se fijó en la mesa de enfrente. Allí se encontraba una chica preciosa, con unos grandes ojos azules, una melena rizada, y unos labios donde encontró su propio destino.

Esa boca…

Martín tenía credo y religión, tenía filosofía, tenía promesas de amor eterno entregadas al por mayor, tenía ganas de llorar cuando estaba solo.

Decidió equivocarse, levantarse, sacar un cigarro y decirle:

Perdona ¿Tienes fuego?

Cuando escuchó por primera vez su voz, se enamoró eternamente, se condenó para siempre.

 

Indignados con(tra) la Iglesia

Mucha gente conoce cuál es la postura sobre la Iglesia Católica de un aficionado a las religiones como yo. Y digo aficionado porque siempre me ha encantado conocer un poco los ritos, las costumbres, los guías espirituales de cada una de ellas.

Si digo que mi alejamiento a la religión Católica fue por culpa de la filosofía, muchos pensarán que el causante fue Nietzsche, pero se equivocan. Fue gracias a Descartes, y eso que no tuvo un par de huevo para decir algunas cosas como son. Ya que al final de su vida concluyo diciendo que como no se podía demostrar que Dios no exista, pues entonces, existe.

Descartes me dio muchas herramientas acerca de la moral, y me enseño una gran cosa, es mejor cruzar el bosque por el camino que has empezado, que no estando cambiándote de camino cada dos por tres. Algún día saldré del bosque.

Ayer fue 15O y los indignados volvieron a saltar a la calle. La prensa dice que con mayor fuerza que nunca. Y la verdad es que fuerza hay que tener para poder levantar algunas figuras que se encontraban en una Iglesia de Roma que varias personas asaltaron y destrozaron.

Tengo que decir, que cuando tenía 17-18 años yo también he llegado a pensar que “la única iglesia que ilumina es la que arde”. Ahora con el tiempo mi visión ha ido cambiando. Y aunque mucha gente realiza una labor muy humanitaria dentro de la comunidad católica, también hay otros que siguen “dejando que los niños se acerquen a mí”.

La iglesia ha matado a tanta gente, ha realizado tantas locuras, han sometido al mundo, han ganado tanto dinero, que no es fácil olvidar esas cosas por mucha labor humanitaria que continúen haciendo. Así que no me quiero imaginar que hubiera hecho yo si con 17-18 años hubiese salido indignado por las calles de Roma y me encontrará dentro de una Iglesia. Seguramente al mobiliario no le hubiese hecho nada, pero cuatro cosas al cura sí que le hubiese dicho. A fin de cuentas los figuristas no tienen la culpa y no deberíamos de tomar con su obra.

La culpa fue de otros.