
Aprovechando el viaje a Barcelona, y porque no solo de teatro vive el hombre, aproveché para empezar a tachar algunos destinos de mi lista de visitas pendientes en la ciudad condal. Y para este fin de semana decidí que era conveniente visitar “La Pedrera”, o como a mí más me gusta llamarla “Casa Milà”. El Milà con acento en la “a”, y muy catalán. Porque la casa la mando hacer la familia Milà.
¿Por qué no había ido antes? Porque prefería gastarme los 16 euros que cuesta la entrada en otras cosas… Pero el tiempo pasa, y al final quería conocer un poco más a fondo a ese señor que ha hecho suya la ciudad de Barcelona. Este hombre se puso a construir y lo construyo todo: Casas, iglesias, bodegas, de todo… Yo no sé de donde sacaba tiempo, porque además no es que creara la idea y el diseño y luego otros se pusieran hacer las nimiedades. No, Gaudí cuando se ponía, lo hacía todo, hasta el mango de la puerta.

¿Qué vamos a ver en la Pedrera? Pues una terraza, un desván, y un piso.
En la terraza encontrarás unas preciosas vistas de la ciudad y unas chimeneas ergonómicas, (Gaudí en si era muy ergonómico).
En el desván una buena exposición de su obra y su estilo. En el desván aprendí dos cosas, por un lado lo que era un arco catenario (todavía no sé muy bien para que me servirá, pero estoy seguro que para algo); y por otro lado, que cuando le dieron el título de Arquitecto,
el presidente del tribunal de la Escuela de Arquitectura Elies Rogent dijo: “Hoy hemos dado el título a un genio o a un loco. El tiempo lo dirá”. También me llamo mucho otra cosa de la visita, y es que Gaudí no realizaba planos, todo lo hacía con maquetas. Aquí aprendí el concepto de maqueta funicular, que mejor os dejo un enlace porque si lo tengo que explicar yo…
La última parte de la visita es la visita a uno de los apartamentos de la última planta del edificio. ¡Una preciosidad! Durante unos 20 minutos viajas al pasado para recorrer el estilo de vida de la Barcelona de principio de siglo XX.
¿Por qué se llama la Pedrera? Como con cualquier obra transgresora, cuando se acabó de construir, muchos la ridiculizaron, algunos de ellos le pusieron ese mote por su apariencia de cantera de piedra. Aquí os adjunto una foto donde se observa Montserrat que sirvió de inspiración para el autor.

Bueno Gaudí, encantado de conocerte.